MIEDO GLACIAL
Años de soledad congénita,
arrastra a los vástagos hacia un pozo de socorro;
momia embalsamada, no se despoja
de esas engrosadas vendas carcelarias;
Gritos ahogados, lloriquean en silencio;
desbordados, formando un eco en corro,
buscando un soporte, un rescate,
frente a tratos inmundos sostenidos
por momentos de un acalorado ataque.
¿Cuánto tiempo transcurrirá hasta que los astros
aposten por nuestra armonía y bienestar?
¿Cuántos monstruos habrá que enfrentar para
poder propagar la enmienda de la espiritualidad,
más aspirada dentro de un acogido hogar?
¿Cuántos quehaceres habrá que encarar,
para poder calibrar el temor
hacia una pérdida irrefutable?
¿Cuántos intentos de coraje se necesitan
para arrastrar y absorber
los impuros actos de la vida,
con un impoluto ocaso venerable?
Un cálido amor puede concluir
con la sensación de un frío aterrador,
dentro de un cuerpo despojado de atuendo;
quizás dentro un año o de un millón,
para alcanzar un amparo
bienvenido y sencillamente acogedor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario