domingo, 26 de julio de 2026

DESPUÉS DE HOY

 



DESPUÉS DE HOY


Consciencia desnuda;

habitación en duelo;

recuerdos de anhelo,

lenguaje de locura.


Verborrea sin nombre

viaja en el tiempo torpe;

imágenes furtivas

en mi mente residen,

intermitentes y reactivas.


Alzo la mirada hacia el viento;

la blancura del techo

tapia la brisa del tiempo.

Siento un desmayo por dentro,

lapidada me veo

en un remoto cementerio. 


Una ráfaga de pesimismo;

tímidas lágrimas de descontento,

el corazón en vilo

anuncia presagios

de dolores turbulentos.


Veo el velo de mi ceguera;

vuelvo hacia un pasado caduco.

Una chispa de aliento

me viste de mantilla

y suplica devolverme

un rostro contento.


Un libro de magia

aparece como argumento de fábula;

siento partir del infierno,

hacia el cielo más plácido.


Pensamientos nublados

el tono gris difuminan;

destellos de haces brillantes

brotan en mis ojos,

empañados por gotas rociadas

de fulgores flamantes.



RELATOS SIN VIDA




 RELATOS SIN VIDA


Cuadernos sin nombre;

papeles sin tinta;

lápices sin rúbrica,

identidades en súplica.


Peticiones ahuecadas

por tu cabeza rondan;

sientes la garganta ahorcada;

anillos de oro 

en la intimidad se aflojan.


Bodas de acero,

recitales en vano,

anunciados con esmero.

Fuentes de dicha,

agua ya bebida,

amores de secano

en una noche tardía.


Templos profanos,

presencias de villanos,

imágenes marchitas,

presentes lejanos.


Cartas sin mensaje

llegan a tus manos;

caras sin acierto,

ojos sedados,

dientes de esmalte 

y hierro forjado.


Años perdidos;

rosas rugosas;

deslices casuales;

experiencias banales.


Las flores no embellecen

un jardín marginal y negruzco.

La siembra del florecido amor

quizás algún día

 pueble tu vida

con un aroma guarecido

 y un radiante color.




CIEN VIDAS SIN TI





 CIEN VIDAS SIN TI


Cráteres en el techo;

hendiduras en el suelo;

pisas firme en el temblor

de compañías en desconsuelo.


Martillos en tu cabeza

repiquetean sin descanso.

Te caes y te incorporas:

un festival de títeres,

a tu vera, se sacude

en un sueño sumido.


Ruidos sin eco;

palabras rancias

se convierten en estiércol;

callejuelas te atrapan;

fantasmas visitan

tu celda de hojalata.


Añoras antiguos amores;

recuerdos de fortuna

que la suerte retaba,

colmados de colorido y de albores.


El entorno te sonreía:

los bajos mundos huían

ante una renovada luz blanca,

que traspasaba el grosor 

de herméticos muros.


Tu cama desolada

lloraba contigo en silencio;

sentías la ausencia,

el vacío de aquel encuentro

que cabalgaba hacia un destino

de feroz virulencia.


En cuerpo frágil te enrollas;

las memorias viajan solas;

años de exilio,

copas de hiel,

un cáliz de profundo suplicio.


Sé que algún día retornarás;

un centenario pasará

 por el límite de tu derrota.

Y encontrarás la semilla

de un amor recostado

que te devuelva el brío

de seguir con la vida,

para siempre enamorado.










VOLVERÉ





 VOLVERÉ


Viaje a tientas;

paisajes mustios;

mirada ausente;

mensajes mudos.


Años de tensión sin tregua;

lunas menguantes acechan;

rayos sin luz penetran

en mil bocas 

 que, de asfixia, condenan.


Relojes detenidos;

andando sin rumbo 

hacia el desierto de hielo.


Callos en los pies;

heridas en las manos,

pasos mundanos

hacia el seno del recelo.


Cualquier día, de regreso,

veré las estrellas en el cielo;

a un chiquillo travieso

volteando una cometa,

alzando la cabeza 

hacia el infinito de un revuelo.


Puede que algunos días

mi pasaje caduque al andar;

horas lentas transcurren

hacia la senda que flota

 sobre un aterciopelado mar.


Cada segundo cuenta;

la incertidumbre,

 su sombra acrecienta.


Pero el linaje que me arropa

ha vuelto para acogerme

en la rueda

donde el disco de la vida

 vuelve a tararear,

y. tímidamente. gira.


Alas despliego,

diviso mi posada a lo lejos.

Observo mi palpitar,

horizontes de acuarela dibujo,

mi nido de amor cortejo

en ese hogar espléndido

que, dignamente,

 honro y festejo.

domingo, 19 de julio de 2026

CAOS EMOCIONAL




 CAOS EMOCIONAL


Recuerdos de ayuno;

barrigas hambrientas,

cuerpos escuálidos

vagan por el vacío

sin orientación ni tránsito.


Piensas que has dimitido;

tu misión en el mundo

en la distancia se ha extinguido,

pero imágenes difuminadas

de discreta esperanza

relucen con una mueca en el rostro,

de solidez y alabanza.


Corazones que has exprimido;

muchas lágrimas vertidas

sobre un rugoso pavimento;

alicientes desprovistos

de manjares suculentos.


Algún día te veré,

triste o alegre,

en la antagonía me sorprenderé,

mirando al cielo

y sonriendo de par en par,

hasta que la luz

por tu cuerpo pueda irradiar.


No renuncies a la dicha;

la paz está en tu camino.

A pesar de estar perdido

en los confines del universo,

un salvavidas te tiendo

para que trepes

 con un ánimo recuperado,

radiante y contento.


Una vida torcida;

caminos sin rumbo;

absurdos recorridos;

atajos inútiles,

destinos indignos.


El presente:

un espacio desprovisto de cárceles;

con sentimientos alentados

a emerger coordinados,

en una vida de atolladero

que se transmute en fortuna,

para que puedas adoptarla

como un digno heredero.







AÑOS SIN SOL




AÑOS SIN SOL


Picos de montañas,

en lo alto rebosan

nieve escurridiza

que en hielo se revierte,

como un ave en ceniza.


Callejones sin salida;

peregrinajes a la tierra santa;

retiros espirituales

en tu mente perfilas;

ignorante, vivo, te entierras

bajo la capa 

de una afelpada manta.


El calor no abriga tu cuerpo;

rayos fulminantes

no lustran tu cobijo;

y, atrapado

en tu desolado escondrijo,

el miedo te transporta

hacia el crucifijo del martirio.


Sentenciados errores

pueblan tus días venideros;

notas un incesante veneno,

que, por el dorso hasta la coronilla,

circula sediento,

 con un talante vil y obsceno.


La cercanía del sol 

se aleja de tu recodo;

tu aliado,

el infierno temerario,

 representa

un emblema,

aquel fortificado escudo.


Acompasados recorridos

en tu cerebro visualizas;

la imaginación protagoniza

un tiempo que se extiende 

en el nido de recuesto,

que te atrapa y coloniza.


Una imagen,

un espectro sin antifaz,

puede que nunca te haya descuidado;

mas las nubes, en llanto,

 te persiguen.


Y un tormentoso diluvio,

 rendido, bajo tus pies,

retumba como un chaparrón

 tu desdicha,

con un desafinado y gimiente canto.









EL MENSAJE




EL MENSAJE


Cartas en blanco;

páginas sin redactar;

letras mudas;

declaraciones sin sentido

en un fabulado altar.


Palabras que no se pronuncian;

gestos que emulan

la turbulencia de los años

gestando frutos

que, sin el brillo del sol,

crecen y maduran.


Eternos embalses;

aguas que no fluyen;

cuerpos que se hunden

y en el desmayo sucumben.


Atisbos de consciencia

frente a ti aparecen;

una grafía, un garabato,

en la superficie de tu mente,

emergen y florecen.


Entre dos mares te encuentras;

divagas y te enfureces.

Necia te has sentido;

antaño simulabas

el papel de un andrajoso mendigo.


Por el mundo viajabas,

sin poder ni expresión;

el lenguaje escaseaba,

la sensatez,

por la ventana del cielo,

retraída, no se reflejaba.


Ahora una chispa de vida

por las venas irradia;

te sumerges en la alegría

de ser alguien valioso,

que descubre un pergamino en su alma

y, rotulado, muestra

la fuente del amor 

en una perfecta calma.



 

ALMA PERENNE

 



ALMA PERENNE


Esa niña 

de rubios tirabuzones,

nace con ojos tiernos

en un aposento inmaculado,

libre de pellizcos y moratones.


La turbia niebla 

eclipsa su mirada;

siente la vejez en sus vísceras;

la destemplada luz

la mantiene abandonada,

 lejos de su dulce hogar.


Aquellos años apetecibles,

de compañías afables,

residen distantes,

indiferentes y arrogantes.


La habitación solloza a cántaros;

los pájaros vuelan parsimoniosos;

el paraje sombrío se torna,

las paredes contemplan con sorna.


Niña de mis sueños;

nunca rendirte has querido;

el dormitorio te ha cedido

la llave del tesoro

para alquimizar en oro

la sombra del bandido.


Residuos impregnan tu ser;

sientes volver a querer;

mas el tiempo se niega

 a  dejarte resplandecer

en un paraje de deseos

que anhelas ver cumplidos,

sin lamentos ni jadeos.


De vuelta a la posada,

tus manos la textura reciben

de aquel cálido abrazo

que, generoso, te conduce

hacia un cénit 

dorado y mágico.












LA FUERZA DEL VIENTO





LA FUERZA DEL VIENTO


Aislado del mundo,

solo,

 andas hacia atrás;

la brisa masajea tu piel,

sientes la dulzura del paisaje

como la compañía de un amigo fiel.


Caminas unos pasos;

vas tanteando a ciegas;

la polvareda se levanta,

tu mirada se ladea

con la tibia presión 

de una caprichosa marea.


Atento te percibes;

hacia el cielo te diriges;

las señales del destino

anuncian presagios,

mientras gaviotas sonrientes aletean

librándote de tormentosos agravios.


Un paraíso despoblado,

de flores de blanca espuma;

sientes el frío de la escarcha

como una herida en tu cuerpo

que rasga y araña. 


La esperanza te acompaña;

ventila nuevos horizontes,

mientras el latido del sol

bate en retirada;

 tú te encaminas

hacia la senda del olvido.


Años de silencio;

te frotas el sudor de la frente;

las manos resbaladizas

se desploman sobre tu regazo,

y sientes el regadío de la vida 

como fluye hacia ti 

y te ciñe con un inquebrantable lazo.


A orillas del mar,

te apeas y divisas, a lo lejos,

el alumbre efervescente

que, sin desistir, te encamina

hacia una villa abanicada

por la suave caricia de la corriente. 









sábado, 18 de julio de 2026

LEJOS DEL APEGO




LEJOS DEL APEGO


Almas que nacen limpias;

vibran al compás 

de una melodiosa sintonía.

Bailan la danza 

de un hilo musical,

en una vida de estribillo

divina y celestial.


Redes mentales se interponen,

van hilvanando 

filamentos de heridas 

de sangre libertina.

Cada palabra o imagen

en tus venas se imprime,

arrebatándote la libertad

con un dolor que hiere y oprime.


La magia del universo,

reverencia la pureza

de quien eres.

El sueño del infierno se aleja

si despierto alertas

la candencia del fuego,

y puedes descubrir, por fin,  

 el implícito mensaje

de la sabia moraleja.


La simplicidad de la vida;

un vaivén inequívoco

traza un destino

que liberarte de la carga pretende,

para que dejes de ser

 un auténtico rehén.


Atrapado en una cárcel de emociones

como esclavo viajas,

perdiendo la pureza del espíritu,

la magia de la inocencia,

la verdad de tu intrínseca naturaleza.


Cada día es un misterio;

una oportunidad de ser libres;

pero en cautiverio te resistes

a sentir el goce

del guión de la vida.


Y más allá de la jaula del silencio,

 la pluma del viento

 con suavidad mece

el vuelo de tu viaje,

ese que veneras y escribes

en el versículo más alto 

de la gloria del firmamento.



















CAPAS DE HIELO

 



CAPAS DE HIELO


Te veo sin mirarte,

sin acariciarte te toco;

una silueta distraída,

que a un abismo se asoma

con semblante suicida.


Puede que sea una apariencia

 querer retenerte a mi lado,

mientras rozo la sombra del miedo

que va invadiendo tu cuerpo

de heridas hostiles, 

en cada costado.


Impasible te contemplo;

indicios de desaire me muestras;

sonríes sin demasiado ahínco

 en el corredor tétrico que atraviesas.


El duende de aquel niño

que soñaba con quimeras,

todavía en tu lecho te espera,

mientras un soplo trasciende el universo

con una enfurruñada ventolera.


Quiero rescatarte;

sentir que has recuperado

la llave de tu encierro,

y poder cruzar 

puentes y esferas juntos,

 sin armazón

ni espacios de destierro.


Descubrirte es mi misión,

en un segundo o en un millón;

acercarme a tu recuesto,

mientras el agua depurada

derrite el dolor revestido

 por tu gélido caparazón. 








DESPUÉS DE HOY

  DESPUÉS DE HOY Consciencia desnuda; habitación en duelo; recuerdos de anhelo, lenguaje de locura. Verborrea sin nombre viaja en el tiempo ...