TIERRA LEJANA
Noches de penumbra,
corazones latentes,
lagos abiertos
recuerdos hirientes.
Mi rostro camuflado
va y viene del ensueño,
un viaje eterno
sin destino trazado.
Ojos atisban destellos,
reflejos de luz se proyectan,
imágenes con sombra
en mi mente retornan.
No atino a encontrar
allegados de sangre
peligros quiero enterrar,
más las agallas congelan
un augurador despertar.
El sueño flota,
mi cuerpo levita
un éter desentendido
mudo se presenta,
mis sentidos atonta.
Caras familiares,
en lugares recónditos
perecen en el trasfondo,
de vientos que soplan indómitos.
Consciente pretendo estar
más los recuerdos se alejan,
mi viaje emprendido
fallece rendido
ante mis pies plomizos.
En el futuro me poso,
en golondrina me convierto,
una ida y vuelta peregrina
un aleteo hacia el cielo
sin encontrar alivio,
placidez ni consuelo.
La frontera de los años,
yace entre mis brazos
tentáculos rompen despiadados
efusivos besos,
cálidos abrazos,
la suavidad de una piel llorona,
replegada sin destino
en mi más íntimo regazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario