CAOS EMOCIONAL
Recuerdos de ayuno;
barrigas hambrientas,
cuerpos escuálidos
vagan por el vacío
sin orientación ni tránsito.
Piensas que has dimitido;
tu misión en el mundo
en la distancia se ha extinguido,
pero imágenes difuminadas
de discreta esperanza
relucen con una mueca en el rostro,
de solidez y alabanza.
Corazones que has exprimido;
muchas lágrimas vertidas
sobre un rugoso pavimento;
alicientes desprovistos
de manjares suculentos.
Algún día te veré,
triste o alegre,
en la antagonía me sorprenderé,
mirando al cielo
y sonriendo de par en par,
hasta que la luz
por tu cuerpo pueda irradiar.
No renuncies a la dicha;
la paz está en tu camino.
A pesar de estar perdido
en los confines del universo,
un salvavidas te tiendo
para que trepes
con un ánimo recuperado,
radiante y contento.
Una vida torcida;
caminos sin rumbo;
absurdos recorridos;
atajos inútiles,
destinos indignos.
El presente:
un espacio desprovisto de cárceles;
con sentimientos alentados
a emerger coordinados,
en una vida de atolladero
que se transmute en fortuna,
para que puedas adoptarla
como un digno heredero.