UN ARTILUGIO PORTENTOSO
Actualmente, todos
los componentes tienen un mismo antecedente: un rapto, un secuestro que exige
coacciones, acosos y conductas de tormento completamente intolerables. Los animales
de Nueva Maryland quieren volver al ocaso de la tranquilidad: un pueblo reunido
por convivientes juiciosos, curtidos, respetuosos y, a veces, condescendientes
para promover el bien ajeno. La Diosa Venus ha llegado para poner en ejecución
una trama ingeniosa que va a acabar con esta pesadilla infame. Tommy mira a la
dama con orgullo. No quiere despertar ahora que ya casi está a punto de
descubrir algo que será demasiado trascendente y repercusivo para liquidar una
fortaleza militante de ratones apestosos, pudientes y menospreciables. Venus
empieza a cortar con un silencio fugaz, en el que Tommy tiene que ordenar sus
conjeturas frente a un caso tan impactante y turbio por naturaleza.
–Tommy, debes estar
muy atento: cuando despiertes es necesario contactar con el vigilante de celda
que, en realidad, no realiza la función de paje ni de guardián. Es un
asalariado del Alcaide de la cárcel. De hecho, simplemente ha trabajado para él
durante mucho tiempo. Tú crees que el Alcaide es la antítesis de la bondad y de
la reconstrucción de un pueblo, además de la oposición frente al recobramiento
de unas vidas, ahora presas y susceptibles al sufrimiento más delirante –aclara
Venus.
–Pero ¿y su apariencia como ratón? –dice Tommy.
–Es una historia un poco complicada de
explicar. El Alcaide de prisión es verdaderamente el Dios del Oro, Midas.
Existe una versión infantil que se ha popularizado a través de un cuento en el
que un Rey se convierte en un millonario para después darse cuenta de que la
avaricia rompe el saco y de que no se pueden poseer todas las pertenencias, con
un valor monetario que sobrepase los límites de un poder adquisitivo, hasta el
momento humilde y precario.
Venus prosigue con
su vivo relato:
–Cuando el despertar sea completo deberás
hacer un llamamiento al Alcaide: un simulado ratón que en realidad es un
redentor del Dios Urano. Su disposición a mostrar una convergencia colectiva es
indiscutible, pero su intención debe quedar privada de afloramiento para que
parezca que la fortaleza de roedores pueda consagrar el objetivo de
exterminación a sangre fría.
–Pero es demasiado difícil de comprender
–protesta Tommy mientras ahonda con el dedo el centro de su barbilla –todo el
ejército parece conspirar con una realidad que no hay forma de contraponer. El
ejército está muy bien reconstituido y, en apariencia, todos están entrenados
bajo unas directrices de coordinación y funcionalidad que no pueden ser
objetadas.
La Diosa lo
interrumpe tenazmente:
–No te dejes llevar
por la percepción más subjetiva y nada entendible en primer plano. A veces la
realidad supera la ficción y, en dicho caso, el Alcaide y el mayor vigilante de
prisión son espías que controlan el manejo de los roedores que pretenden
cosechar el mal con un arrasamiento multitudinario de inocentes seres que,
simplemente, dan sentido a un mundo tan poblado por una enemistad nada
comprendida. Lo que ahora tienes entre manos y es de cumplimiento obligatorio
se rige por el calendario, un horario exacto que marca las doce de medianoche.
En dicha hora deberás pronunciar tres palabras mágicas que procederán a la
abertura de las puertas de la celda en la que estás atrapado: “Libertad, fraternidad y desarrollo
universal”. Al decirlas mentalmente, inducirás a Blackie a que su cerebro,
prefabricado por un chip receptor, pueda reactivar una señal radioeléctrica,
que proyectará la realización de ese deseo tan necesario.
Tommy sigue
empalidecido, con el rostro casi desfigurado por una sorpresa que no esperaba
recibir. Pero de pronto, se recompone y procesa con una sarta de preguntas que
obligan a Venus a dejarlo con una incerteza no resuelta:
–Pero al despertarme, ¿Cómo podré hallar el
cuarto o recinto de estancia de todos los animales raptados?
–Noo –vocifera la
Diosa –en el subsuelo de tu antiguo hogar no hay cuadras ni corrales tal y como
tú los percibes. Son compuertas que dan lugar a un calabozo común. Allí,
vuestros compañeros viven en las más miserables condiciones, aunque, a pesar de
conservar un aspecto de indigencia y empobrecimiento, siguen con vida gracias a
la fuente vibracional energética que tu mascota posee y les transmite. Respecto
a tu pregunta, no debo revelar más información de la correspondida, pero estás
en buenas manos.
Tommy siente que un
despertar inminente se acerca y su parte más interna no quiere abandonar a
Venus. Necesita indagar sobre las familias y la aldea, ya que si los roedores
acaban dejando de colonizar el condado de Nueva Maryland este quedará
restablecido.
–Necesitas la llave
de oro –afirma la Diosa.
–¿Cómo? –repite Tommy en un silencio muy ahondado. Y, mientras tanto, va despertando de una pesadilla reveladora de información que trasciende los sentidos y alimenta el alma...
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