sábado, 19 de septiembre de 2026

LEJOS DE AQUÍ




 LEJOS DE AQUÍ


Lejos de aquí,

la magia carmesí,

alegre y platónica.


Lejos de aquí,

un florido pensil:

mil primaveras de añil.


Lejos de aquí,

trompetas de fondo;

la fiesta comienza,

decidida y con proeza.


Lejos de aquí,

lirios en balanceo,

en un clima de calor

en pleno apogeo.


Lejos de aquí,

tímidos capullos dilatan

pétalos de doncella,

en alumbre, como destellos de estrella.


Lejos de aquí,

un territorio floral

será mi compañero formal.


Lejos de aquí, 

no volveré a ciegas,

a mi guarida de cavernas.


Lejos de aquí,

un paje leerá mis deseos

y me los concederá sin rodeos.


En la lejanía

de un mundo ordinario,

veré quizás la casa de mi pradera,

el aura de mi tierra,

el cauce de mi adorable madriguera...


El cénit de mi alma viajera...








TE AÑORO

 




TE AÑORO


En una isla perdida,

me encuentro sola y desperdigada;

como un náufrago aterrizo,

poseída bajo el poder de un hechizo.


Rompo los cristales del camarote;

a flote pretendo salir,

mi aliento pestilente me adolece 

y siento mi cuerpo partir

hacia compuertas inciertas

que me permitan sobrevivir.


Te añoro sin recelo;

aquí aislada lo admito:

has sido mi acertijo,

el talismán de mi cabello cobrizo.


Hace años me decía,

alguna vez en compañía,

que la soledad no pisaría

la suela de mis tacones

con sangre de hiel a borbotones.


Te añoro y te bendigo;

ese amor ambiguo

ha colmado mi alma

de un contento continuo.


Prefiero seguir con vida;

coger un barco y zarpar

hacia la senda del bienestar.


Un viaje sin brújula

que me conduzca

a un puerto

en el que no vuelva a notar

confusión y desconcierto.


Luna de plata, 

arrima tu hombro a mi vera...


Disecada calavera,

cruza la intrincada frontera

y recupera tu mundo,

recostado en el turno de espera.


No me permitas morir,

luna de plata;

recubre mi rostro

 y mantenlo viviente

bajo la virginidad de tu luz,

que se vierte en cascada

voraz y prominente.


Te añoro y te olvido,

apeada en el vergel 

de un presuntuoso olivo....














LA CARPA DEL CIRCO

 



LA CARPA DEL CIRCO


Acrobáticas muecas;

abrasadoras, en el aire sostienen

máscaras sin telón de fondo,

 y un gemido hondo entre el público. 


En el teatro de la vida,

casta te mostrabas,

sonreías y llorabas;

con el tiempo,

 tu grandeza marchita arrastrabas.


Grandes éxitos entre la multitud,

admiración unánime,

aplausos superfluos,

palmadas en la espalda,

desplantes a la descarada.


La alegría en auge,

artificiosa la mantenías,

disimulando con osadía

un torrente de apatía.


La tierra te pertenecía;

en el estrado pisabas con brío;

con la cabeza asentías

y, frente a los reclamos, 

complaciente te volvías.


Un rostro indeleble

recuerdas con nitidez:

ese compañero de circo

que te arropaba 

con su corbata y abrigo.


Las tinieblas se desmayaban

en la cúspide de un estrellato lozano...


Algún día podrás atisbar

una dulce comedia...


Acoger o evadir

 la parte de una función a medias.


Todo es posible 

en una vida que festeja

con su música de ferias...







LO LAMENTO




 LO LAMENTO


Alejada de mi estirpe,

lamento una dosis de cariño,

confrontar con mi destino

el retiro de mi vida,

sin aliento y compungida.


Lamento haberme apartado,

no tenerte cerca;

la escarcha de la distancia,

la falta de arrimo,

la frialdad de una primaria lactancia.


Puede que sea un fracaso,

el declive de un abrazo,

aquellas palabras en roce

que se empequeñecen

en la vastedad del horizonte.


Cada día transcurre

lento y tardío;

miro las horas con hastío,

añorando tu compañía

y el aroma fresco

de una madrugada de rocío.


Lamento haber renunciado

a la estrenada luna de miel;

a aquella dulzura de besos

llenos de romanticismo

y una promesa fiel:

fusionarnos en uno,

sintiendo el amor en los surcos de nuestra piel.


Lamento haber callado,

injusticias haber perdonado,

y en el suelo, de rodillas,

 en reverencia haber orado.


Un frasco de agua fría,

por mi cara he salpicado...


¿Crees que mis lamentos, en vano,

se desvanecerán en un profundo acantilado?


Quizás esté en lo cierto,

y un relámpago de luz 

derrita mis lágrimas

hasta convertirlas en un presente de secano...


¿Pecador o pecado?

Es el dilema 

de un Dios de cristal congelado...




viernes, 18 de septiembre de 2026

MALEFICIO

 



MALEFICIO


Arañas trepan

por el telar de las presas;

los mundos engullen

como honorables condesas.


Establos de animales,

esclavos de sus cuerpos;

miran la estrechez 

de una vida limitante,

con un impuesto recelo.


Un vampiro se filtra

por las redes del corral;

mi sangre se embebe

y mi corazón late

con un pálpito letal.


Me aferro al coral

de almas marinas,

que se sumergen libertinas

en el alma de la vida.


No puedo apartar los ojos

de ese escenario barroco.

Siento derretirme 

con fuerza y entre inevitables sofocos.


¿Quién está ahí?

El grito primitivo de la tierra...

severo y en guerra.


¿Quién está ahí?

El repicar de mis sienes

contra supuestos parientes.


Un tímido suspiro

se bate en retiro,

los párpados caen

y en el aire se esparcen...


Entre la letanía de sueños

y el despertar de la abundancia.


¿Será verdad 

o un simple reflejo

 de la extravagancia?

 

Podría ser o no...

bajo la inocente ignorancia.




SOBREVIVIRÉ




 SOBREVIVIRÉ


Tacones se acercan;

la fiesta comienza;

bailes temblorosos,

risas esbozadas 

con descarada pereza.


Viviendo en la cruz,

en el caldero del purgatorio;

almas sin rumbo

se alían

entre los sueños más delirantes

de un espeluznante dormitorio.


Quieres viajar;

hacer el camino al andar;

honrar el verdor de las colinas,

 y trepar como joviales ardillas.


La sombra del prometido,

esa lacra del destino,

desnudo retorna a tu camino

con promesas en vano

de un ambulante peregrino.


Entre dos aguas 

te mueves sin equilibrio;

tu cuerpo,

en cuerdas de violín,

apenas vibra...

sin poder bailar

con la gracia de un arlequín. 


Puedes salir del atolladero;

beber la vida 

en un santiguado abrevadero;

caminar en avance

hacia los confines

de un bucólico paradero.


Deseas encontrar 

un nuevo frente de esperanza.

La vida te golpea

con los destellos

de una furiosa bengala.


Amiga mía,

a tu lado me tienes;

una mano te tiendo,

te adopto y te sustento.


Siénteme cerca 

y nunca desistas.

Un plumero sacudirá

la mugre de tu pasado,

y verás cómo tu mundo

se torna, a la vez,

platino y dorado.


La fusión de dos cuerpos

que sobreviven al unísono...


¿Será este el precio de tu penitencia:

elevado, costoso  y vívido?...



MÚSICA ES




 MÚSICA ES


La pequeña masia;

fotos de recuerdos lejanos;

el silencio de la tiranía,

que atisba discreto

 con ademanes soberanos.


La casita te ampara;

nubes de azúcar 

en tu mundo de fábula degustas;

quisieras palpar la melodía

de esa vida tan anhelada,

en perfecta sincronía.


Paredes estucadas,

empapelados de flores;

gracia compartida,

una acogida de honores.


Grandes halagos,

palabras de orgullo;

guisos que saben a gloria,

risas llenas de memoria.


Aplausos sonoros,

gritos en coro;

un exceso de vitoreo

en un entorno entrañable,

como un divino tesoro.


La partitura baila en el aire;

notas sin pentagrama 

despegan hacia el éter;

imanes de agrado se pegan,

chispas de atracción parpadean

entre el impulso del público

hacia una fecunda verborrea.


Cantad a la vida;

alzad las claves de sol;

quizás la luz del milagro

entone notas de agrado

en ese sonrosado corazón...


y los pistilos se dilaten,

y las almas ensalcen

la sonata de una pegadiza canción...






PLATA NEGRA


 

PLATA NEGRA


Un párroco te bendice

en la capilla del sagrario;

un traje de encaje luces

en medio de un espíritu gregario.


Quieres volver hacia atrás,

mirar a la luna en trance,

en movimiento y compás,

y recrearte en su brillo y realce.


Menuda eres,

mayor te sientes;

vives la edad que recuperas,

la protagonista entre la gente,

entre exuberantes cordilleras.


Vas y vuelves,

disfrutas de tu estancia,

saludas a la muchedumbre;

recorres hoy tu infancia

como un relato de costumbres.


Pañuelos por los aires flotan,

lágrimas de carbón resbalan;

llamas de hoguera se prenden

mientras las campanas brotan.


Miras al cielo y al suelo.

Una turbia sensación

te arrastra mar adentro;

las olas revueltas

se pelean en tu vientre;

deseas bucear

en compañía

de una presencia, 

solemne y fuerte.


El odio invade tu ceremonia,

chamuscado es el olor 

que sientes de cerca;

intentas traspasar una verja

y voltearte por los prados,

como una doncella

que se jacta radiante y bella.


El soplido del pasado

te devuelve al presente

con un rostro indiferente.


Quizás bajo la negrura del velo

se aprecie una faz sonriente...



miércoles, 16 de septiembre de 2026

UNA DECISIÓN CRUEL

 



UNA DECISIÓN CRUEL


Esclava del dolor

gritas con un sonido furtivo

sin cazar al pervertido

que lleva años

atentando contra tu prometedora vida,

esa que está en camino.


Un compañero de vida,

creías sin dudar tiempo atrás;

pero el vuelo 

hacia paraísos mejores,

rezagado, perdió el aleteo del viaje

con la cometida

 de innumerables errores.


Acechada por la culpa,

vives sin sentir

a tu corazón existir;

te dejas llevar

por el trazo 

de un tímido sonreír. 


La fe ciega

te ha hecho perder el rumbo;

una penitencia a cuestas.

Años sin respuestas

en tus espaldas duermen;

el filo de la velada,

tomado por un dolor inmundo.


Ese hombre

bien puede ser un espectro,

una imagen idolatrada

que viaja

en plena carretera asfaltada.


¿Cuándo te darás cuenta

del precinto que sella tu boca,

del vacío de tus manos,

del llanto de tus ojos?

El rocío convierte 

a tu alma en loca.


Soltar el duelo,

el único consuelo

al que aspiras alcanzar; 

sin lugar a dudas,

para poder tener la oportunidad

de volver a amar.


Ese amor en sombra

que podría fundirse, enterrado

bajo una afelpada alfombra...








EL CANTO DE LOS PÁJAROS



 EL CANTO DE LOS PÁJAROS


El brío de la vida  

bullente amanece;

a los capullos amamanta 

y los jilgueros florecen.


Espigas de trigo 

en los campos se cosechan;

campesinos a duelo,

fermentan en un revuelo.


El mar y el cielo,

con estaciones en ritmo cíclico,

emocionados se disputan

primaveras abanderadas,

defensoras de un paisaje idílico.


Altivos, mis ojos 

se deslumbran y maravillan

con los rayos solares.

La esplendidez del planeta

muestra la belleza más ancestral

con una honorífica meta:


alimentar las almas 

por la admiración a la naturaleza...


Y los pájaros siguen cantando,

altivos y gallardos;

sueñan con ser los soldados

de un ejército coordinado

por miembros que embelesan

cualquier rupestre decorado,


y yo, en el centro de la tierra,

mimetizada y orgullosa

de pertenecer

a un escenario

 de ensueño anhelado.




ILUSIONES TRUNCADAS




 ILUSIONES TRUNCADAS


Cielos despejados

anuncian una nueva aurora;

nubes borrascosas inundan

vientres de almas incoloras.


Quiero verte crecer,

alzarte con los brazos

y al mundo aplaudir;

un rebosante corazón

con un inolvidable latir.


Sientes la alegría,

la calidez y compañía,

de seres que se acercan

para tenderte una mano limpia.


Pronósticos de tragedia

en tu linaje se gestan,

poniéndote en riesgo

y conduciéndote hacia la miseria.


Duricias en tus pies

forman pasos tambaleantes;

el avance no acontece

y la semilla de la verdad,

a la espera de rebrotar,

sin fruto fallece.


Quiero decirte que te amo;

me apiado de tu desolación;

me gustaría remediar tu desdicha

con una santiguada oración.


Cada día un martirio,

una fuente de delirio;

puede que alguna vez 

un vestigio de luz

te dirija hacia un lugar

de agradable cobijo...


Aprieta fuerte los dientes

hasta que el tiempo 

arrase de tu vida

todos los fatídicos

y repetidos accidentes,


y tu voz nazca, por fin, emergente... 




PUREZA PUERIL

 



PUREZA PUERIL


Almas sin reglas

posan en el vasto universo;

tienen el abanico

para templar la corriente

de un venidero y enfurecido viento.


Almas que reposan

sin doctrina, sin razón.

Simplemente, reinan sin prisa

en un mundo casi onírico,

impulsado por una cálida brisa.


La revuelta llegará

 por adultos imponentes;

y niños domesticados,

sin mayor resistencia, obedecerán.


La llama de la infancia,

aquella primitiva espiral de fuego,

en descaro se incendiará.

Cuerpos menudos,

beberán de sus bocas

la copa de la bendición,

antes de que el futuro

se encargue de alimentar mentes

cuyas creencias manipulará.


Plácidos sueños;

ojos cerrados;

pupilas en reposo.

Visión en blanco y negro

de colores tapiados.


Matices sin estrenar;

deseos adormecidos;

placeres en estado puro, 

antes de nacimientos 

en mundos ya perdidos.


Sonrisas nacen desde las entrañas;

el ser brilla 

con el sol de la tranquilidad;

la vida reluce

sin ser saboteada,

bajo un clima de absoluta hermandad.


Briznas de tormenta,

bebés regados bajo el agua de la lluvia;

algún día un paraguas de rescate

los protegera de las infamias,

de los despropósitos y patrañas.


Pero ¿realmente encontrarán la pureza

bajo una vida arrastrada 

por un torrente de densas lágrimas?


La historia no acaba

y sigue el curso de la velada:

siglos y siglos de incesantes madrugadas

acompañan a los niños,

en el porvenir de incontables emboscadas.


La pura voz que el silencio acalla...






GRACIA DIVINA




 GRACIA DIVINA


Casi rozo el paladar

de sabores dulzones que embriagan;

manejo el volante de la vida,

tenaz y desinhibida.


Me recuesto en el respaldo;

el asiento me acuna;

voces limpias de fondo,

los oídos se afanan.


Calles a mi alrededor;

direcciones transversales;

caminos hacia el Olimpo;

llaves de oro 

que abren el paso 

hacia un paraje boreal e infinito.


Al norte me dirijo;

no sé cuándo ni cómo me despertaré;

quizás la noche 

no vele por mi descanso.

Quizás la realidad sea 

el axioma de mi renacer.

Las aves pian;

los árboles se abanican;

las flores se regocijan

y mis sentidos 

laten en este nuevo atardecer.


Sola o acompañada;

una cierta ceguera me empaña;

la felicidad está ahí,

asomando el brío y la fuerza

de un apetecible festín.


Años de luto han concluído;

la negrura se ha esfumado

hacia horizontes de antaño

que no conllevan cobijo ni amparo.


Alas desplegadas,

el vuelo libertario;

cantos del alma,

 himno de alegria en el alba.


¿Quién estará a mi vera?

¿Será verdad o una quimera?

Mi despertar se apodera

de un realce que sobresale,

aunque no sé todavía

si llega o parte.






EL PARQUE DEL LABERINTO



 EL PARQUE DEL LABERINTO


Nudos prietos en la garganta;

voces sin reclamo;

años prisionera

en un caserón sin amo.


Perros rabiosos muerden;

heridas de carmesí;

memorias heredadas,

de sangre congénita

que se viste de gala

bajo luces de bohemia.


Amigas se acercan;

un valle verdoso

redondea nuestro cuerpo;

queremos escondernos del embrollo

de almas que conspiran

contra el bienestar eterno.


Rejas infames;

hierba emponzoñada;

vueltas a la manzana;

risas apocadas

desean alcanzar la luz del nirvana.


La rueda de la vida;

caminos oblicuos

y sendas sin destino,

que nos arrullan sin entrañas,

sin empeño ni atino.


El circo del mundo,

un pasaje laberíntico;

nubes grises acompañan

nuestra pérdida de rumbo

hacia una lluvia furiosa,

que cae en desmayo y empaña.


¿Estamos vivas o muertas?

El laberinto encierra la respuesta,

o puede que la abra

con un aviso de alerta...










ESPEJISMO




 ESPEJISMO


El colchón te circunda;

sientes el cuerpo pesado;

años sin luz te ahogan,

penas vagan en solitario 

  alrededor de un dormitorio clausurado.


¿Cuándo accederás a los portales del cielo?

¿En qué momento el llanto sucumbirá sin recelo?

¿Cuánto tiempo hará falta para que te vistas

sin el disfraz que tapia tu rostro,

por la opacidad de un obstinado velo?


Noches impuras 

encadenan la penumbra;

tu presencia se desvanece,

puebla terror 

en un espacio

que por segundos perece.


Sueños te sacuden

hacia un infinito horrendo;

almas errantes te envuelven,

mientras tu aliento

en la superficie flota

como un amparo que se agota.


Pero la vida es caprichosa

y el dolor pertinaz;

un arma de doble filo

que desgarra tu corazón

como las uñas

de un ave rapaz.


El valor llama a la puerta;

vas flotando de pared en pared;

un descanso nulo 

se apodera de tu ser

conviviendo en un episodio

 de pura condena.


Vas levitando;

subes peldaño a peldaño;

la fuente bendita,

quizás al otro lado del umbral,

te reciba bautizada

y permita que tu alma

pueda cantar a los cuatro vientos,

como un memorable recital.


¿Será hoy o mañana?

es posible el repicar 

de una sagrada campana...





ENCANTOS VÍRGENES

 




ENCANTOS VÍRGENES


Un día de reverencia;

el sol sonriente presume;

jornada de ensueño

hacia un rincón hogareño.


Telares nebulosos

suplen ojos despiertos;

la velada promete

una sonata de acordes eternos.


Música casi inaudita

inunda mis oídos;

 melodía en el trasfondo,

un suspirar de alivio,

sereno y hondo.


Trenzas infantiles

se sacuden en el aire tibio;

abrazos efusivos

acarician mi torso

con su tierno idilio.


Mi fuero interno agradece

palabras inocentes,

esa chispa espontánea

de una niña con los ojos en tierra

y la mente entre el cielo y montaña.


Mis ojos no dan crédito;

la realidad es evidente:

saludos que escapan de lo mundano,

en un entorno jovial y lozano.


La infancia perdida;

por momentos recupero;

esa niña arrolladora,

vivo retrato de mi mentora,

cobija su regazo

con la esperanza

de ver asomar

el despertar de una nueva aurora.



martes, 15 de septiembre de 2026

CORTINAS QUE ARDEN

 




CORTINAS QUE ARDEN


Gracia divina

al abandono me muestra;

sin propósito ni meta,

carente de mirada albina.


Un dormitorio me mece;

horas desechadas en los escombros.

La faz de la tierra 

hunde mis logros

entre cortinas de lona

y harapos de algodón,

sin abrigo fecundo.


Un libro tropieza en mi regazo;

colores sin tinta,

trazos caóticos 

en papel reflejan

un sombreado que difumina

momentos de pura dicha.


Figuras humanas contemplo;

fragmentos aislados 

sin encaje abundan.

Por la ventana entreabierta

voces lejanas

en mis sentidos retumban.


Meses de asilo;

un cuerpo extraviado en su rumbo

hacia la estrella triunfal.

Cada paso es en vano

para revertir mi destino fatal.


Cada día un comienzo;

dunas de pensamientos

empolvan mi consciencia.

La soledad me grita en eco:

la calamitosa carencia

de estímulos emotivos.


Maldito sea el fuego,

que chamusca sin compasión;

un demonio

que caldea sed de venganza,

y en mis venas 

de sangre agria

ardientes llamaradas,

crueles,

arremeten con arrogancia.


Enterrada en el camastro,

haces de luz se filtran

 por los cristales

de un indiferente ventanal.


No sé si mi morir será banal,

mas un desenlace augurador

podría consolar

mi camastro que llora

frente a una tristeza colosal.









LEJOS DE AQUÍ

  LEJOS DE AQUÍ Lejos de aquí, la magia carmesí, alegre y platónica. Lejos de aquí, un florido pensil: mil primaveras de añil. Lejos de aquí...